TENEMOS UNA AMPLIA VARIEDAD DE ETIQUETAS PARA TODOS LOS GUSTOS

Dom Pérignon es uno de los champagnes más famosos y elogiados que deslumbra al mundo desde hace casi un siglo.

Assemblage de uvas Pinot Noir y Chardonnay

Grado alcohólico: 12,5% vol.

Temperatura de servicio:  4° a 6° C

Elaborado por Moët & Chandon

Origen: Francia

La Maison solo ofrece grandes añadas de champagne.

Dom Pérignon Vintage se elabora exclusivamente a partir de las mejores uvas de un único año, reinventándose a sí mismo mediante la interpretación del singular carácter de las estaciones y atreviéndose a no elaborar un Vintage si la cosecha no cumple las elevadas expectativas.

Tras un mínimo de ocho años de crianza en bodega, el vino alcanza el equilibrio perfecto que representa Dom Pérignon, su mayor promesa. Así es Dom Pérignon Vintage: la plenitud de la armonía.

Para la elaboración de Dom Pérignon versión vintage (de añada) solo se seleccionan las mejores uvas. Las mejores. Si el año no es perfecto, entonces Dom Pérignon no se elabora.

EN NARIZ

La explosión del buqué es compleja y luminosa, mezcla de flores blancas, cítricos y frutos de hueso. Todo ello estimulado por el frescor del anís y de la menta. Al respirar, percibimos finalmente los toques especiados, amaderados y torrefactos.

EN BOCA

El vino, hasta ahora introvertido, se revela finalmente. La coherencia entre nariz y boca es total. Su perfil afilado, alargado, depurado, tónico y atlético se impone con calidez. El fruto hace su declaración en voz alta y con claridad. La acidez que firma esta añada está sorprendentemente integrada. La persistencia es esencialmente aromática, gris, ahumada, apremiante.

MARIDAJE

El vino hace gala de dualidad: calidez y frescor, maridajes con carne y yodados, cocinados y crudos. Las especias destacan y acentúan la efervescencia de 2008 y densifican el vino. Dom Pérignon aprecia las experiencias sensoriales: el arte culinario, las texturas y las materias.

Dom Pérignon es, ante todo, un vino respetado y admirado en todo el mundo por la inmensa calidad que atesora. Su exclusividad es absoluta, y la decisión de la casa madre de elaborarlo sólo en añadas excepcionales garantiza su altísimo nivel de calidad

Historia:

Dom Pierre Pérignon fue un monje benedictino que vivió entre 1638 y 1715 en la abadía de Hautvillers desempeñándose como maestro de la bodega. Hacia 1670 se convirtió en el pionero en más de una técnica de elaboración, siendo el primero en mezclar uvas para mejorar la calidad del vino. El monje consiguió elaborar vinos blancos claros a partir de uvas tintas y mejorar la tendencia del champagne de retener sus azúcares naturales para lograr una segunda fermentación en primavera. Además, introdujo el uso del corcho y se convirtió en un maestro en saber cuándo embotellar el vino para capturar las burbujas. En honor a este monje talentoso y visionario se cosechó la primera añada de Dom Pérignon en el año 1921 y se lanzó al mercado en 1936. Cuando en 1927 las familias dueñas de Möet y Champagne Mercier se unieron por un matrimonio, la primera le regaló a la segunda la marca Dom Pérignon que aún estaba sin explotar. De la primera añada se sabe, gracias al maestro Richard Geoffroy, que se caracterizó por “un distintivo bouquet que combinaba sándalo, vainilla y praliné.” 

Dom Pérignon Brut Vintage - Estuche 1 x 750ml

$46.930
Sin stock
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Dom Pérignon es uno de los champagnes más famosos y elogiados que deslumbra al mundo desde hace casi un siglo.

Assemblage de uvas Pinot Noir y Chardonnay

Grado alcohólico: 12,5% vol.

Temperatura de servicio:  4° a 6° C

Elaborado por Moët & Chandon

Origen: Francia

La Maison solo ofrece grandes añadas de champagne.

Dom Pérignon Vintage se elabora exclusivamente a partir de las mejores uvas de un único año, reinventándose a sí mismo mediante la interpretación del singular carácter de las estaciones y atreviéndose a no elaborar un Vintage si la cosecha no cumple las elevadas expectativas.

Tras un mínimo de ocho años de crianza en bodega, el vino alcanza el equilibrio perfecto que representa Dom Pérignon, su mayor promesa. Así es Dom Pérignon Vintage: la plenitud de la armonía.

Para la elaboración de Dom Pérignon versión vintage (de añada) solo se seleccionan las mejores uvas. Las mejores. Si el año no es perfecto, entonces Dom Pérignon no se elabora.

EN NARIZ

La explosión del buqué es compleja y luminosa, mezcla de flores blancas, cítricos y frutos de hueso. Todo ello estimulado por el frescor del anís y de la menta. Al respirar, percibimos finalmente los toques especiados, amaderados y torrefactos.

EN BOCA

El vino, hasta ahora introvertido, se revela finalmente. La coherencia entre nariz y boca es total. Su perfil afilado, alargado, depurado, tónico y atlético se impone con calidez. El fruto hace su declaración en voz alta y con claridad. La acidez que firma esta añada está sorprendentemente integrada. La persistencia es esencialmente aromática, gris, ahumada, apremiante.

MARIDAJE

El vino hace gala de dualidad: calidez y frescor, maridajes con carne y yodados, cocinados y crudos. Las especias destacan y acentúan la efervescencia de 2008 y densifican el vino. Dom Pérignon aprecia las experiencias sensoriales: el arte culinario, las texturas y las materias.

Dom Pérignon es, ante todo, un vino respetado y admirado en todo el mundo por la inmensa calidad que atesora. Su exclusividad es absoluta, y la decisión de la casa madre de elaborarlo sólo en añadas excepcionales garantiza su altísimo nivel de calidad

Historia:

Dom Pierre Pérignon fue un monje benedictino que vivió entre 1638 y 1715 en la abadía de Hautvillers desempeñándose como maestro de la bodega. Hacia 1670 se convirtió en el pionero en más de una técnica de elaboración, siendo el primero en mezclar uvas para mejorar la calidad del vino. El monje consiguió elaborar vinos blancos claros a partir de uvas tintas y mejorar la tendencia del champagne de retener sus azúcares naturales para lograr una segunda fermentación en primavera. Además, introdujo el uso del corcho y se convirtió en un maestro en saber cuándo embotellar el vino para capturar las burbujas. En honor a este monje talentoso y visionario se cosechó la primera añada de Dom Pérignon en el año 1921 y se lanzó al mercado en 1936. Cuando en 1927 las familias dueñas de Möet y Champagne Mercier se unieron por un matrimonio, la primera le regaló a la segunda la marca Dom Pérignon que aún estaba sin explotar. De la primera añada se sabe, gracias al maestro Richard Geoffroy, que se caracterizó por “un distintivo bouquet que combinaba sándalo, vainilla y praliné.”